montt en dosis diarias - 2009-08-24
montt en dosis diarias - 2009-08-24: "
Seguimos con pruebas del "Send To" del google reader....
Att, El Pollo de Goma
montt en dosis diarias - 2009-08-24: "
Muertos Vivientes en TV: "
Autentica sorpresa la que me he llevado al leer la noticia en CBR de que la cadena de televisión por cable AMC ha adquirido los derechos de la serie de Robert Kirkman, Muertos Vivientes (Walking Dead) para crear una serie de televisión. Al frente del proyecto y como director parece que el nombre confirmado es Frank Darabont, a quien conocemos por ser el director de películas como: The Shawshank Redemption (Cadena Perpetua), La milla verde o La niebla todas ellas de un nivel excelente, todo sea dicho. Para tranquilidad de todos los seguidores de esta serie, Frank además estará asesorado por su creador Robert Kirkman así que esperamos que el director sea capaz de traspasar la intensidad que transmite la obra en papel a la pantalla pequeña, francamente lo tendrá dificil pero si realmente consigue un producto al nivel de la obra de Kirkman problablemente nos encontramos ante una de las series más exitosas de televisión de los próximos años y quien sabe si ello conlleve un revival del genero zombie.
Dado que el proyecto aun se encuentra en su estado inicial aun no se dispone de una fecha prevista de proyección."
Ens llegim...
Att, El Pollo De Goma
Confesadlo, todos nos hemos grabado alguna vez cantando una canción. Muchas veces, incluso interpretando canciones inventadas. La mayoría de veces, es cierto, lo hacemos en la ducha, por aquello de la estupenda acústica. Pero al menos una vez en la vida lo hemos registrado en una cinta (o en un mp3).
Sin embargo, al escucharnos de nuevo algo falla. No nos gusta nuestra voz. Nos suena diferente. Más chillona, tal vez. Al igual que se dice que la tele engorda, en la sabiduría popular también ha cristalizado la versión acústica de esta sentencia: la voz registrada suena diferente (normalmente peor) que al natural.
¿Por qué ocurre? ¿Es un defecto del micrófono? ¿Un defecto del altavoz? Puede. Pero la razón fundamental es otra.
El sonido llega hasta nuestro oído interno llega por el siguiente camino: se conduce a través del canal auditivo externo (ésa especie de caracola), el tímpano y el oído medio hasta la cóclea, una espiral llena de líquido se encuentra en el oído interno. Pero al hablar, nuestra propia voz, además de llegarnos de esa forma, se transmite por los huesos, a través de los tejidos de la cabeza, llegando directamente a la cóclea.
Además, las propiedades mecánicas de la cabeza refuerzan las vibraciones de baja frecuencia, de tonos más graves.
Así que la voz que oímos al hablar es una combinación de estas dos percepciones de sonido. Pero al oírnos a través de una grabación, entonces se elimina la conducción ósea y sólo oímos el sonido transmitido por el aire (es decir, nos oímos tal y como los demás nos oyen).
Para oírnos por el otro canal auditivo, basta con que nos taponemos los oídos, y entonces sólo oiremos nuestra voz a través de las vibraciones de los huesos (y es que los huesos son geniales conductores del sonido, como demuestra el cepillo de dientes que me compré en EEUU y que, mientras tiene contacto con mis dientes, me transmite el We are the champions de Queen, haciéndome mucho más rítmica la tarea).
Vía | Planetacurioso